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Marilyn Monroe y Ana Frank ¿qué tenían en común?

Marilyn Monroe y Ana Frank  ¿qué tenían en común?

Habría sido muy interesante que se hubieran conocido, imaginarlas una frente a la otra y escuchar sus palabras en una conversación. A simple vista  se diría que eran muy diferentes pero lo cierto es que Marilyn Monroe y Ana Frank, tenían muchas cosas en común.

En primer lugar, las dos nacieron  un día de junio bajo el signo de géminis. Tal vez eso explica sus personalidades tan afines.

Ana y Norma (verdadero nombre de la diva rubia), eran descaradas, parlanchinas y muy inteligentes. Aunque muchas veces  se les percibía como tontas malcriadas, pero no era su culpa sino de Hollywood y Hitler, en ese orden.


Monroe debía interpretar su papel en una industria que entonces prefería a las damiselas en apuros, mientras la precoz niña judía, vivió una juventud de privaciones e incomprensión, que resultó en vano cuando ella y su familia no pudieron escapar del régimen nazi. Ambas se enfrentaron a la muerte el mismo día, con 18 años de diferencia.  


Ana Frank y Marilyn Monroe
Collage de imágenes recuperadasde twitter

Marilyn Monroe y Ana Frank murieron un 4 de agosto

1944

La puerta oculta  se abrió con violencia, tres oficiales de la S.S,  temida policía política del Führer, irrumpieron con fuerza en la clandestina ‘Casa de Atrás‘ para arrestar a las familias que llevaban dos años allí confinados, para resguardarse de la intolerancia.

Cuando por fin salió de a calles de Ámsterdam luego de un prolongado encierro, la niña Ana Marie Frank, sabía que contemplaba el ocaso de su vida.

Veía sus sueños de convertirse en periodista y escritora perderse en la lejanía mientras se dirigía al campo de concentración de Bergen Belsen, donde permanecerá hasta febrero de 1945, cuando el tifus apagó su vida. Esto ocurrió tres semanas antes de la liberación de los judíos.

Documental de National Grografic

Sobrevivió seis meses a los horrores del Holocausto pero comenzó a morir aquel fatídico 4 de agosto, cuando los esbirros de Hitler entraron en su hogar para capturarla. Fue su padre Otto Frank, único sobreviviente de su familia quien publicó el diario de su hija.

1962

Sentada frente al espejo en la soledad de su habitación, Marilyn Monroe volvía a ser  Norma Jean Mortenson, la chiquilla abandonada que se casó a los 16 años para escapar del orfanato.

Cada tanto temía volverse loca como su madre, Gladys Pearl Baker quien la dejó a su suerte al ser internada en una institución mental.

A su padre nunca lo conoció pero pasaría toda su vida tratando de compensar su ausencia en los hombres con los que se casó. El beisbolista Joe Di Maggio, (quien por muchos años mantuvo su tumba llena de rosas) y Arthur Miller, célebre dramaturgo americano. Por él llegó a convertirse al judaísmo para compartir sus creencias.

Monroe
Collage con imágenes recuperadas de twitter


La leyenda de la sex symbol terminó la madrugada de un 4 de agosto, con una copa de Don Pérignon mezclada con barbitúricos. Los periódicos dijeron que se había suicidado, pero las malas lenguas culparon de su muerte al presidente de EE.UU. John F. Kennedy y su hermano “Bobby”, con quienes tuvo un affair.

Marilyn Monroe le canta “Happy Birthday al presidente Kennedy

 

Marilyn Monroe y Ana Frank en el amor y la desnudez

Mientras Monroe disfrutó su sexualidad plenamente con sus  amantes, la joven Ana, a quien no le faltaban los pretendientes, tuvo un único amor de juventud, su compañero de cautiverio Peter Van Pels.

Fue algo muy cándido, apenas  compartieron un beso y algunas reflexiones sobre sexualidad, con una curiosidad propia de una par de adolescentes que vivían  encerrados, y que ella tuvo cuidado en su famoso diario.

“¿Has visto a una chica de verdad?- quiso saber Ana un día, pensando en su propio cuerpo desnudo y floreciente- con los varones parece más sencillo,reflexionó la chica”.

Sonrojado hasta las orejas, Peter prometió explicarle todo lo referente al cuerpo masculino si ella hacía lo propio.

Como cualquier chica de su edad, Ana sentía la necesidad de conocer su cuerpo y cuando estaba sola se desnudaba para examinarlo. ¿Con la misma ingenuidad? que  llevó a Marilyn Monroe a aceptar 50 dólares por posar desnuda para un calendario que terminó en portada de la primera edición de la revista Playboy.

Marilyn Monroe
Imagen recuperada de Twitter

Lo que pudo haber sido

Si la muchacha hubiera sobrevivido al Holocausto, Marilyn Monroe y Ana Frank bien podrían haberse conocido, tal vez en una gira de la actriz por Amsterdam.

Ella sería una escritora famosa por la publicación de su diario y tal vez habrían posado juntas para alguna revista. Si hubiesen dicho que eran parientes lejanas y les hubieran creído, tenían casi la misma edad, solo se llevaban tres años.

El fotógrafo habría capturado en aquel retrato a dos almas muy similares.

Un par de mujeres judías, (Monroe lo fue al menos durante su matrimonio con Arthur Miller), nacidas en junio, que habían tenido una infancia difícil y errante, marcadas por la  turbulenta relación con sus respectivas madres.

Pero la realidad como sabemos fue muy distinta. Aunque era una gran fanática del cine, Ana Frank no vivió lo suficiente para ver a Marilyn Monroe en la gran pantalla. Pero lo más seguro es que, como tantos otros, habría quedado encantada con ella.

En su temprana juventud la jovencita había manifestado su deseo de convertirse en cantante o actriz.

Uno de los pasatiempos  favoritos de Ana durante sus dos años de encierro era coleccionar retratos de estrellas de cine, que todavía permanecen pegadas en las paredes de la Casa de Atrás, hoy convertida en un museo.

Vídeo: Euronews (en español)

Cierto día  mientras contrmplaba los recortes dijo a su hermana Margot:

Ojalá fuera rubia ni siquiera soy bonita.

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